DVení, te cuento

Literatura breve · Medallo, a deshoras

Relatos cortos de una vida bohemia y enamorada.

Historias para leer con una copa, una herida o cinco minutos libres. Poesía absurda, cruel y —a veces— sospechosamente tierna.

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Primera edición digital
Hecha para dramáticos inquietos

Índice

Elige tu próxima lectura

Tres relatos para empezar. Ninguno incluye consejos responsables.

06

De Leidy Rogelia y la lluvia dorada

La noche siguió. Lo bueno de esas conversaciones era que nunca se detenían. No había celulares entrometidos ni silencios incómodos.

03

De cuando un “amigo” me tumbó veinte lucas

Para un estudiante de diecinueve años, veinte lucas no eran solamente veinte lucas. Eran presupuesto, plan de contingencia y una fe ciega en el futuro.

01

De Lilibeth y los puntos suspensivos

Yo sabía que me esperaba lo inevitable. Lo que no sabía era que tendría overol azul, brackets rosas y una pregunta imposible de responder con dignidad.

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Versos con dedicatoria

Poemas para Cami

Poemas cortos para una mujer inmensa. Uno por cada antojo, suspiro o emergencia romántica.

No me pelee

Ya sé que juntos podemos jugar a ser insoportables, irresistibles, irremediables; pero juntos también somos imparables.

¿Me amas?

¿Cuánto amor hay en el olor a arepa en la mañana? ¿Cuánto amor hay en una taza de café?

Pescadito con exceso de amor

Hoy, con este pescado con sabor a mar y a Pacífico, te pienso y te añoro. Tú eres la paz en mí.

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A media voz

Confesiones

Cosas que cuesta admitir. Incluso cuando uno se las cuenta a sí mismo.

02

¿Y por qué no tenemos alas?

Qué lindo sería a veces solo irse al carajo, pero bien arriba en el cielo. No se trata de escapar. Se trata de un ligero respiro.

01

Para ser honesto

La honestidad jamás fue mi mejor virtud. Y si hablamos de transparencia, era tan transparente como el trozo de carbón que merecí en muchas navidades.

Todo parecido es sospechoso

Todo aquí es ficticio. ¿O tal vez no? La línea que divide lo real de lo ficticio la pones vos.

Sin moralejas. Sin algoritmos. Aciertos y desaciertos, siempre con el mismo entusiasmo.

D. AraqueAutor